CHINA
Preparativos, Consejos y las 4 Partes del VIAJE

Soy ANGELES LOZANO. Lee y viaja conmigo...
El viaje programado incluía aterrizar en su capital, Pekín ( Beijing) , visitando además Xian, Hangzhou, Suzhou y Shanghái. Volveríamos de nuevo a Beijing pero ya sin salir del aeropuerto, en escala para coger el avión definitivo hacia Madrid. A la ida atravesamos la locura de países y husos horarios. Era un momento delicado a nivel mundial cuando decidimos hacer este viaje meses antes, pero finalmente nuestra estancia se ha desarrollado sin problemas. En los días previos a nuestra salida, el Presidente de Estados Unidos visitaba a los mandatarios chinos en su capital, Beijing, y sellaban su reconciliación, lanzando una era de “estabilidad estratégica”.
Preparativos necesarios mayo-junio 2026
Vacunas. Ninguna obligatoria, no fueron necesarias en esta ocasión. Un alivio pensando en la pesadilla que fueron para nuestro viaje anterior a India
Seguridad. Por lo general, China es un país muy seguro. Nuestro grupo no tuvo ningún problema.
No obstante, hay que mantener las habituales precauciones para evitar robos en los sitios turísticos, en medios de transporte como el metro de Pekín, en mercados y en cualquier otra zona concurrida.
DOCUMENTACIÓN Y VISADO
Pasaporte. No se exige una validez mínima del pasaporte para entrar en China continental.
Vas a necesitar este documento PARA TODO. Siempre tiene que ir contigo, te tienes que identificar contínuamente, no olvidemos que estamos dentro de un régimen. Para que te hagas una idea, en la visita que hicimos a la Muralla china le presentamos 4 veces, tres controles a la subida, y uno a la bajada, antes de coger el teleférico de vuelta.
Importante: asegúrate que a la entrada al país te ponen tu sello rojo ovalado, y que a la salida te ponen tu sello rojo cuadrado junto al anterior. Si se le olvidara estampar en tu pasaporte el sello cuadrado al agente que te revise, no podrías volver a entrar al país.
Visado. Para entrar al China en un viaje como el nuestro no es necesario. Los titulares de pasaporte ordinario español estarán exentos del requerimiento de visado para la entrada y salida del territorio de China por motivo de negocio, turismo, visita familiar, visita de intercambio o tránsito, por un periodo que no exceda los 30 días.
Medicinas. Organiza tu propio botiquín desde España. Yo me llevé mi botiquín natural de Aceites esenciales terapéuticos, una joya. Te diría que estreñimiento, diarrea, picaduras y dolores son los cuatro pilares principales a tener en cuenta. Para evitar picaduras llevamos relec, y para tratarlas me llevé árbol de té, espliego macho y copaiba. Si llevas Fortasec para la diarrea, atento, pues puede enmascarar fiebre y heces con mucosidad etc,..y causarte un problema mayor. Para cortar una diarrea leve nos aconsejaron llevar pistachos y piñones. Algunos compañeros llevaban salvacolina 2mg. Ten en cuenta que el picante suelta la tripa.
Para estreñimiento, nos llevamos el preparado de tamarindo que aprendimos en Tailandia.
Lleva también algo para el dolor, tanto para partes físicas como para dolor de cabeza. Yo llevo aceites esenciales de eucalipto azul y menta piperita.
Probióticos. Ya un mes antes del viaje fuimos reforzando nuestro organismo para tener mayor cantidad de cepas en el intestino. No fuimos los únicos en el grupo viajero, y nos fue a todos muy bien.
Inglés. En China apenas se habla inglés. Y es difícil encontrar a alguien que hable español. Prepárate para entender lo que te dicen en el avión y especialmente en la aduana, pues si ven equipaje sospechoso, o si tienes zapatos que quitarte, o cinturón te van a hablar como si les entendieras. Te preguntarán continuamente por las baterías, cargadores y dispositivos, y de todo aquello que no puede ir tampoco en bodega del avión. La policía estaba muy seria en estos temas. A las mujeres nos cachean mujeres, y a los hombres, hombres-policía. Ah¡…Y cuidado con el mechero y los vaporizadores si eres fumador.
Es bastante usual que abran las maletas por sospecha, así que vete con bastante tiempo de antelación al aeropuerto o estación.
Mochilas, bolsitos y riñoneras. Habilítate algo pequeño y cómodo de quitar donde llevar tu móvil, pasaporte, visado y dinero. Te lo van a chequear contínuamente.
Bolsas de tela con asas: Cuando tu maleta se va llenando y tienes que acoplar los extras, puedes llevar junto a tu bolsa de mano incluso un par de bolsas de tela en tu hombro, que apenas ocupan en el avión por distintos rincones, y puede ser un alivio para tu maleta regordeta a punto de estallar, jajaja.
Consejos
Ministerio de Asuntos Exteriores. Existe esta página, donde puedes consultar todas las recomendaciones oficiales actualizadas. Elige tu país de destino. https://www.exteriores.gob.es/es/ServiciosAlCiudadano/Paginas/Recomendaciones-de-viaje.aspx
Baterías.– Se da la paradoja que en el vuelo internacional de entrada te admiten cualquier tipo de baterías, pero en los vuelos internos, ya operan con sus leyes y sólo te dejan viajar con las baterías de litio con distintivo CCC. Ojo¡ Que te retirarán las que no cumplan el requisito y las has perdido, como nos ocurrió a nosotros. Tuvimos que comprar nuevas, de las permitidas en el país, para poder cargar nuestros móviles en esos días tan itinerantes.
Agua. Si viajas por la CAM como nosotros, mayores de 55 años, te van a dar agua mineral embotellada, sin problema de cantidades, tanto en el hotel como en el transporte y los restaurantes concertados. Te puedes lavar los dientes con agua de grifo, pero te aconsejan no beber de la red y beber de la embotellada.
Tomamos los hielos en los gintonics, la fruta cortada, y las ensaladas y tés fríos. No hubo problema al respecto.
Ropa. Mejor llevar ropa clara, fina y natural. Muy cómoda, pues nos estamos moviendo siempre, y hay que transportar nuestras maletas y bultos en todos los enlaces de aeropuertos o estaciones de tren. Para las zonas donde hay mosquitos, hay que evitar sus picaduras, y les atrae el rojo y el negro.
Sombrero y pareo o pañuelo grande. Te vendrá muy bien para cubrirte del sol o para resguardarte del aire acondicionado de los transportes.
Gafas de sol. Las distancias son enormes, y cualquier visita requiere mucha exposición al sol.
Bandolera o bolso pequeño. Insisto de nuevo. El pasaporte y el móvil serán piezas imprescindibles, que te serán pasados por escáneres, cacheos, y controles contínuos. Que sean de calidad, con buenas cremalleras y clicks de cierre. Te aconsejo que no vayas a cualquier “chino” a comprarle…
Zapatos. Las zapatillas deportivas son una buena opción en tu equipaje. También sandalias anatómicas y bien sujetas.
Perfumes y colonias. Si estás e zona de mosquitos ( que apenas visitamos ) preferible no usarlas a primera hora del día y cuando cae la tarde. Es cuando los mosquitos campan a sus anchas y tú te has convertido en un reclamo floral.
Animales. Apenas vimos mascotas, perros o gatos tan comunes en occidente. Ahí lo dejo,…
Tapones, zapatillas tipo hotel y antifaz. El vuelo a China es muy largo, y te vendrá bien acomodar tus pies fuera de tus deportivas, así como aislarte del ruido y de la luz de algunas pantallas de la fila de delante que se quedan encendidas.
Higiene íntima. Lleva tus propias toallitas de bebé, salvaslips y compresas. No estoy muy segura de haber visto oferta en las tiendas a nuestro paso.
Chanclas. Son un 3 en 1. Te sirven para caminar por la habitación, para la ducha / bañera si no te convence la limpieza, y para la piscina si la hubiera.
Paraguas. Es un 2X1. Te servirá para protegerte del implacable sol y de la lluvia. Llévalo siempre a mano en tus salidas.
Sprays y desodorantes. Llévalos muy pequeños, pues te los retirarán sin contemplaciones si tienen más volúmen del autorizado.
Dinero: pagamos con yuanes que cambiamos con el guía, y con la tarjeta Alipay. Tienen los QRs de Alipay o Wechat en todos los sitios, ya sea una tienda menor, el metro, tiendas de lujo,…nuestra tarjeta revolut no la conocían mayoritariamente y no la aceptaban, aunque pudimos pagar con revolut tarjeta física en un par de sitios.
Regateo: tienen cultura de regateo, así que vas a tener que hacerlo. Te adelanto que hemos llegado a pagar 5 veces menos de lo que pedían…y no perdieron en su venta¡¡ Es todo un protocolo que te explicaré cuando te hable de las compras que hicimos.
Instagram, Google, Whassap…No se permiten. La información está capada y son accesos de consulta y comunicación muy sesgados de los que dispones.

Voy a relatar el viaje en cuatro partes. China es un pais de complementarios, seguridad -control, tradición-modernidad, y cada momento y situación bien merece una foto y un comentario. Hemos superado las 2.000 fotos y unos cuantos vídeos. Espero hacer una pequeña selección de lo más representativo o sorprendente. Desarrollo a continuación la primera parte, y os pongo el enlace de las siguientes al final.




Comida. Muchas personas me preguntan por la comida. Juzga por tí mismo, aquí os muestro las fotos de distintos momentos en desayunos, en restaurantes varios y en los trenes o aviones. La mayoría de platos nada tienen que ver con lo que conocemos en restaurantes normales de España, y no hay identificaciones en la mayoría de los sitios, ni en inglés, ni tan siquiera en chino. Se come al azar, jajaja, por intuición, o incluso retándola, cuando decides comer huevos verdes gelatinosos. Particularmente me gusta mucho la comida china, pero después de 12 días de tales cantidades y sabores, digo lo que mis compañeros de viaje: que vamos a disfrutar de un buen cocido madrileño. Las cantidades son generosas, parece ser que como hace años se pasaba bastante hambre, ahora es una forma de cortesía, de mostrar prosperidad y hospitalidad.







PRIMERA PARTE
PRIMERA PARTE. Día 1 y Día 2. Madrid Y Beijing.
Día 1. Jueves 28 de mayo de 2026
El año anterior , en 2025, nos quedamos en puertas de ir a China, por lo que nos surgió la oportunidad de ir a India, y nos alegramos mucho de haberlo hecho.
Este año volvíamos a insistir en solicitar China, y tuvimos suerte. El primer reto fue la ropa que llevar: El viaje es largo y tienes que ir cómodo tanto del país que sales, la travesía, y el país al que llegas, donde te zambulles en directo a la visita inmersiva. Tu hotel llegará al final del día, pues están diseñados para optimizar todas las horas. Son viajes intensos y exigentes, donde vamos mentalizados que el descanso ya llegará en casa, cuando volvamos.
La maleta llevaba de todo, manga larga, manga corta, bañador, chubasquero, chaqueta, sombreros, paraguas,…Opté por llevar ropa cómoda en general y un modelito más formal, por si surgía alguna cena especial. Dobla – si eres de los nuestros – el número de camisetas o camisas que llevarías, pues durante el día llevas un conjunto, y cuando cenas, te duchas, te cambias y sigues visitando la ciudad correspondiente ese mismo día pero de noche, hace falta otro conjunto limpio. No todos siguen este rítmo. De los 37 que éramos con nuestro guía español, quizá la mitad ya no salía de noche y daba por concluida la jornada con la cena. Pero otros somos más inquietos, o más curiosos, o más jóvenes, o más aventureros,…llámalo X. El caso es…que nos va la marcha, jajaja, y nos vamos por libre.
Fundamental es saber los kilos que te permiten en la facturación, pero ojo¡¡¡ no me refiero a la facturación del vuelo internacional, sino del vuelo doméstico. La compañía marca 23 kg para el vuelo Madrid-Beijing, pero a los pocos días vas a tener que hacer un vuelo interno, donde sólo te permiten 20 kgs. Luego es preferible ajustar tu maleta al menor peso, porque luego esos kilos extras te va a tocar pagarlos. O arriesgarte a que los den o no por válidos.
La bolsa de mano es muy importante: una vez que factures tu preciosa maleta, te quedas durante muchas horas con sólo tu recurso de mano. Hay que ponerse en lo peor, y por si tu maleta no apareciera en destino, yo te aconsejo llevar una ropa de repuesto completa en ella, enrrolladita y segura, que ocupe poco. Un pantalón, una camiseta, unas prendas íntimas y unos calcetines, junto con una pequeña bolsa de aseo, pueden darte un respiro tras una ducha si ésto ocurriera. Súmale tu documentación, un abanico si eres calurosa, móvil y cargador de móvil, auriculares, algo para el descanso de tus pies, un reposacabezas,…etc. Cada uno tiene un perfil, pero yo os cuento lo que normalmente me preguntáis, lo que he llevado yo. Y sé que os orienta.





En nuestra travesía la prioridad era dormir, íbamos a atravesar medio mundo y teníamos que relajarnos para que fuera lo más llevadero posible. El jueves 28 nos levantamos a las 8 a.m. y nos acostamos el viernes 29 a las 23h p.m. en Beijing, 6 horas menos en España, pero en nuestros cuerpos una friolera de 33 horas seguidas, con 10 h de vuelo y 9.558 km recorridos. Nuestro avión hizo un despegue COMO LA SEDA, y lo destaco porque fue impresionante. Suave y liviano, a pesar de que ese capitán elevó un súper avión Air China B-787-9, con 293 pasajeros en configuración 3-3-3, más su tripulación y una bodega repletita.
Llevaba un compañero a cada lado, uno de ellos chino y joven, que ya me enseñó de primera mano el respeto por el espacio. No atravesó ni un centímetro de mi espacio personal, y nos sonreíamos cuando teníamos que hacer malabares para comer o salir al baño. Y cómo infló su reposacabezas, daba risa. Parecía un mago sacando de su chistera todo tipo de artilugios, que iban plegados y se inflaban. Antifaz, zapatillas,…jajaja, no le faltaba de nada.
Las azafatas hablaban inglés y chino, nada de español. Nos íbamos preparando para el pánico que te entra cuando ya desaparece el inglés y te quedas sólo con chino, ooooo con nada. Intuición pura, expresión corporal, conformidad, atrevimiento,…pero sin perder el humor. Dormitamos en el avión, y a la 1:05 a.m. nos sirvieron el desayuno-comida. Así lo expreso, porque pierdes la noción temporal, y ya no sabes en qué burbuja horaria te encuentras. Rechazamos la comida, preferíamos dormir y no empezar con digestión de madrugada. Como curiosidad deciros que nos sirvieron en el avión vino tinto, cosa que no esperaba. Quizá es que les quedó abierta la botella de vino que sirvieron en la zona business, que todo puede ser. Nunca lo sabremos.





Mis relatos siempre van llenos de sensaciones, ser una sensitiva es lo que tiene. A veces os contaré percepciones que posiblemente sólo sean mías. Por ejemplo, tanto a la hora del despegue, como del aterrizaje, yo pasé de estar totalente fresca y lozana, a no poder ser capaz de abrir mis ojos. Es como si una adormidera en el aire que respiraba me hubiera entrado en el flujo sanguíneo, en mi cerebro, y apenas fuera capaz de reaccionar. Me pasó en todas las ocasiones de vuelo e incluso me pasó cuando subimos al ascensor más rápido de las torre más alta de Shanghai, donde la concentración humana es máxima en pocos metros cuadrados y la gente tiene que estar en calma, sin alteraciones.
Día 2. Viernes 29 de mayo de 2026.
Día de entrada en China. Por fín cumplíamos un sueño. Pasamos todos los controles, y oí cómo sonaba el sello ovalado estampado en mi pasaporte. Estábamos dentro¡¡¡ CARIÑOSSSSSS,…mis compañeros sonreirán al leerme. Nuestro primer guía chino ( tuvimos tres) así nos llamaba y nos esperaba a la salida; todos llegábamos con nuestras maletas. Un banderín del personaje de Mulan, rojo, sería el que seguiríamos como referencia en todas las calles, templos y plazas. Salimos a la calle, el autobús nos esperaba y todas las maletas quedaron a merced del conductor, que las iba a ir acoplando como un tetris. Nosotros subimos, abandonando las maletas y confiando, cosa que no haríamos en Madrid, por ejemplo. La seguridad es lo primero, nos dijeron siempre. Y claro, cuando luego sabes que por cosillas menores hay directamente 15 días de cárcel, comprendes que no esté en sus esquemas generales robar, ni otras maniobras. Hay muchísimo control.
Lo primero que me impacta cuando salgo de un aeropuerto es el tráfico, el tiempo atmosférico y las vestimentas. Os pongo algunos ejemplos…





Siempre hay un choque cultural, y yo lo tuve con todas estas mujeres, de aspecto fantasmal e impersonal, que guardan sus pieles blancas, sus tesoros, bajo máscaras y ropas actualizadas. Se continúa con una tradición, que no me es a mí ajena de mis abuelas y bisabuelas, de guarecerse del sol para no ser tildadas de gente pobre y sin recursos, pues los ricos no están expuestos en los campos trabajando de sol a sol. Las chicas de cara blanca y delgadas son más cotizadas por los hombres, nos explican, donde parece que se siguen stándares antiguos.
Eran tanto ancianas como adolescentes, a veces caminando enmascaradas las tres generaciones a hacer unas compras. Otro impacto fueron las motos abrigadas. Hay muchísimas motos en las calles, es un transporte muy popular, y por alguna razón que desconozco, la mayoría de ellas van enfundadas completamente, con todo tipo de diseños, desde infantiles, hasta de marcas de lujo. Es todo un lenguaje, y es tan variado como las carcasas de los móviles.

La juventud luce con orgullo sus ropas tradicionales, eso sí, combinando con sus trainers, sus zapatillas deportivas. Es una adaptación del look de siglos pasados, y las mujeres ya no sufren de pies deformados e incomodidades.



BEIJING. El día de la llegada visitamos los famosos Hutongs y la reconocida e histórica Plaza de Tiananmen.
Los Hutong son los barrios humildes preservados, los ejemplos de las condiciones en que vivía la población, escasos 15-20 metros de vivienda, sin baños. Nuestro guía nos enseñó a leer la categoría de la vivienda por las puertas por sus entradas, su profundidad, sus decoraciones, los leones con tambor, y el número impar de escalones. Así se sabía el status de sus vecinos. Hoy en día conservan un coche en la puerta, que apenas mueven, pero que les da su caché.
Las chicas no quisimos perdernos el hacer uso del WC comunitario, fueron unas risas por lo cómico de la situación. No había paredes de separación y los cinco inodoros turcos estaban unos junto a otros, con apenas una valla de un metro, aireada, que nos separaba. En China se estandarizó en su momento el uso de los aseos turcos y se retiraron las tazas de toilet de los baños. Apenas encuentras, pero algún caso hay. Os pongo foto del baño de los chicos en un Hutong. El de las chicas es ligeramente distinto, pero os muestran una realidad que se ha vivido muchísimos años en la convivencia social.
En la Plaza de Tiananmen vivimos controles exhaustivos, cacheos, hasta que finalmente estuvimos autorizados a entrar en ella. Si llevas una camiseta que referencie Japón, no serás bienvenido. Nuestro guía llevaba camiseta con un anime, pero no tuvo problema porque no había una referencia directa.
Las dimensiones son triples a lo que concibes en España, y todo resulta enorme, limpio, ordenado. China tiene aproximadamente 1.405 millones de habitantes y sólo en su capital Beijing se estima una población de 22 millones. Piensa que en toda España vamos a alcanzar 50 millones en la actualidad¡¡ Toda la ciudad, todas las calles, edificios y recintos están plagados de cámaras, donde oyen tus respiraciones y vigilan tus movimientos. Es la seguridad, nos dicen.
Es todo un acontecimiento la bajada de la bandera en el ocaso, y se congregan cientos de personas para celebrarlo, con toda una solemnidad del momento. Allí estuvimos, pero ya empezaba a hacer mella el cansancio de tantas horas acumuladas, y el jet lag. Por cierto, ninguna referencia al suceso de 1989, y el rebelde desconocido frente a los tanques. De eso ni se comenta, ni se habla.
Nos llevaron después a una calle animada, comercial, la calle de las “chuches”,…pero allí, además de chuches sorprendentes encontrabas tiendas sólo de tijeras y cuchillos, o tiendas de plata, de seda, de zapatos tradicionales, farmacias de MTC,…impactante. Es la Avenida Qianmen, peatonal y comercial, de las más famosas de la ciudad. Espectáculo de curiosidades y arquitectura, la calle Qianmen es por sí sola un espectáculo de color y sentidos. Combina la arquitectura tradicional de las dinastías Qing y Ming con tiendas centenarias y modernas. El paseo fue rapidito, sin ocasión de curiosear ni comprar.
Por fín nos dirigíamos en nuestro autobus al hotel, el primer hotel del circuito, EL HOWARD JOHNSON. Los hoteles en general han sido muy buenos, lujosos, limpios, y éste nos recibió con los brazos abiertos. Y nosotros a él. Estábamos extremadamente cansados.



El check-ing en el hotel fue rápido, ya habíamos entregado previamente todos los pasaportes en tacada, para agilizar la distribución de habitaciones. Allí mismo era la cena, la primera inmersión gastronómica en una comida del norte, tradicional, distinta a la que normalmente degustamos. Nos retiramos a nuestras habitaciones con alivio, pues nos esperaba al día siguiente un sábado intenso.
Te lo desarrollaré en la SEGUNDA PARTE.



