Ángeles Lozano

San Benito de Orante

CULTO SOLAR ANCESTRAL

1.- Jaca – San Benito de Orante – Las piedras Orantes

El 2 de Agosto de 2016 nos acercamos al pueblo de Orante , de 5 habitantes, en la Comarca de la Jacetanía, para conocer la Ermita de San Benito y a Antonio, su alcalde pedáneo. Él se dedica a cuidarla con esmero, – es el custodio de la llave -, y se ofrece  de guía a cualquier visitante, dando con agrado todo tipo de explicaciones y poniéndose a tu servicio. Todo lo hace de manera altruísta y éste profesor jubilado se niega a recibir ni una sola moneda.

   

Todo comenzó así:

Como sitio de interés teníamos para visitar en nuestras vacaciones en los pirineos el Monasterio de San Juan de la Peña. Llegamos un rato antes de la visita guiada y nos permitieron curiosear por su interior hasta que se formara grupo a la hora establecida.

                                                      

De manera individual, nosotros, que éramos cuatro, nos dispersamos por las estancias y  yo “sentí” las salas según me adentraba hasta que me detuve en una estancia arrinconada. Allí había una capilla diminuta con una estalactita gemela a otra capilla a su derecha.

Saqué ese péndulo de piedra luna que compré en 2011 y que estrenaba ese día. Nunca antes me dió permiso para utilizarlo. Empezó a girar a media intensidad. Era el sitio más energético.

Para mi sorpresa, tras varias explicaciones por salas precedentes, nuestra guía se instaló dentro de la minicapilla para explicarnos que éste era el lugar más antiguo, donde estuvo EL PRIMER CULTO. La corriente de agua que caía y creaba la estalactita se desvió hacia la gran sala anexa que habíamos pasado y donde estaban ubicados los dormitorios con sus ventanas de alabastro.

Visitando el siguiente nivel de construcción, donde se había construído una zona de culto más amplia, se ubicaban tres capillas, una central con una réplica del Santo Grial custodiado en Valencia ( que se defiende como el auténtico y que luce dos rubíes, dos esmeraldas y perlas )y dos capillas laterales a derecha e izquierda.

En un inciso pregunté a al guía DÓNDE se encontraba exactamente la estalactita del nivel inferior, su correspondencia. Ella en principio se quedó perpleja, me dijo que nunca le habían hecho esa pregunta e intentó ubicarse para poderme dar respuesta. Le creé curiosidad.

Un señor del grupo fisgoneaba lo que estábamos hablando y de manera intuitiva fuimos retrocediendo hasta situarnos en la capilla de la derecha, junto al tabique de separación con la capilla principal. Gracias a él experimentamos TRANS. Ambas empezamos a sentir todos los pelos de punta, – descarado-, a frotarnos las piernas y a reirnos por la sensación tan peculiar.

Como respuesta me dijo que la estalactita estaría más o menos allí, debajo de la réplica del Santo Grial. Quería saber la razón de mi pregunta y muy brevemente apenas tuve tiempo de hablarle de sitios de poder, de geomancia y de lo que había medido con mi nuevo péndulo. Llegué a decirle que pude medir con el péndulo de nuevo y el vórtice energético no estaba en el cáliz sino exactamente en el sitio donde estuvimos hablando.  Ella sonrió.

Al final de la visita, en su apretada programación de trabajo, me daría unos datos de un sitio muy especial, muy cercano, al que valía la pena acercarnos. Y con una nueva oleada de visitantes cortamos esta breve pero intensa complicidad.

Y así lo hicimos. Tenía que buscar a Antonio.

Viajábamos dos parejas de amigos. Ellos son mi polo tierra,  por tanto no vibran ni participan de mis sensaciones y experiencias. Para mí, muy necesarios para estar anclada.

Mi amiga se quedó esperándonos a 400/500 metros de la ermita. Cuando llegamos era una caluroso día de Agosto a la una de la tarde y nos recibió el ladrido de un perro grande acomodado plácidamente a la sombra. Su nombre es Benito. A sus ladridos se asomó una simpática señora a quien dijimos que buscábamos a Antonio para ver la ermita.

“Ah, venís por lo de la cruz equis, verdad ?”

¿Qué cruz equis? No comprendo…Mi cara de sorpresa lo debía decir todo.

En ese momento apareció Antonio, ya se encargaba él. Y con una sonrisa, la señora se marchó y no la volvimos a ver.

Antonio, 73 años, ojos miel, bondadoso, incondicional. Hombre de campo conversador, soltando letanías de información, con respuestas generosas a las preguntas, experto de los incontables fenómenos y vivencias en esos sagrados metros cuadrados. Nunca pensé que una ermita tan pequeña tuviera una hora de explicación por su parte y que ella nos estuviera aguardando con un regalo para cada uno de nosotros.

Comenzamos a subir los 400 o 500 metros que separan el pueblo de la Ermita. Ya en los primeros pasos de la cuesta las piernas me picaban y progresivamente el resto del cuerpo. Me tuve que parar y frotar las piernas. Casi no resistía. Palabra. Y la pregunta fue inevitable: ” Antonio,…¿ qué hay ahí abajo?” Sonrió al revelar el secreto: “Arenisca, arenisca con cuarzo. Muy muy antiguos.” Estaba sobre arenisca rica en cuarzo en una cota geomagnética muy alterada.

  

“Acabáramos”, pensé yo. Ahora comprendía. Estábamos en la punta de Cerristón, de 967 m, un montículo ubicado en medio de una llanura, rodeado de montañas en 360º y que se encuentra justo en la divisoria de aguas entre el río Aragón y el río Gállego. Un vértice geodésico que es punto de división de vertientes de agua. Geománticamente, apasionante, una auténtica pirámide. Tanto es así, que media ermita vierte hacia uno y la otra media hacia otro. Y la misma ermita es “Muga” de tres términos: Orante, Navasa y Bescansa. Desde ella se divisan más de 40 pueblos.

Pero es con relación al SOL donde la Ermita de San Benito de Orante  muestra toda su espectacularidad. Una construcción sobre un lugar ya sagrado de más de 4500 años. Un antiquísimo DOLMEN. Según subíamos, Antonio nos explica que sólo hay cinco santuarios benedictinos vecinos entre sí en estas montañas. Y éstos, puestos en un mapa y unidos con un par de líneas forman una equis , una CRUZ.

  • Al Noreste, un lugar sagrado. Zoque de San Benito de Erata. Término de Otal. Un vértice geodésico.
  • Al Noroeste, San Salvador de Leyre.
  • Al Sureste, en el vértice inferior derecho, Santa María de Ballarán.
  • Al Suroeste, San Juan de la Peña, de donde veníamos.

Conforman un imaginario rectángulo, cuyo cruce es exactamente la Ermita que visitábamos con Antonio. Antes que Ermita, fue un OBSERVATORIO ASTRONÓMICO-SOLAR, desde tiempos remotos, cuando menos desde los celtas.

Orante es el topónimo indoeuropeo de “Oros”, MONTAÑA. En el siglo XI los Benedictinos evangelizaron estas montañas y cristianizaron los viejos cultos solares. Aprovecharon el rico mundo cultural y simbólico de los indígenas pirenaicos. Todavía hoy, cada 21 de marzo, antiguamente Fiesta de San Benito, comienzo de la primavera, Equinoccio, se celebra la Romería de Orante, convocando con sus enormes campanas a los pueblos de alrededor. Como corresponde a una buena fiesta equinoccial, encienden una gran hoguera la noche anterior. Como curiosidad, su iglesia tiene un Crismón Trinitario similar al de la Catedral de Jaca, Arco Conopial y Agnus Dei en su parte superior.

FENÓMENO CULTURAL, ESPIRITUAL Y ARQUEOLÓGICO

Según vamos llegando a la pequeña ermita, las piedras del camino me “laten” y Antonio nos señala con el dedo cómo todas brillan, a pesar del polvo del camino. Siento unas ganas de llorar terribles y advierto concretamente a mi amigo mientras subimos. Y llegamos a la Ermita. Y llegamos “vírgenes” puesto que no sabíamos nada de lo que he explicado anteriormente.

Antonio nos llevó directamente a la parte posterior de la Ermita. Nos enseñó algunas fotos en su móvil donde se ve un paisaje nevado, oero el círculo marcado allí por unas piedras antiguas sin NADA de nieve. Se desconoce la razón. Ha sido estudio de geodésicos, geólogos y expertos de toda índole y se ha descartado que sea por causa de calor. Nos hace tocar también la argamasa. Está petrificada. Más dura que las propias piedras de la construcción.

Si nos situamos en la Ermita el día del solsticio de verano, observamos que el sol sale por San Benito de Erata y sed pone por San Salvador de Leyre. Si lo hacemos el día del Solsticio de invierno, observamos que el sol sale por Santa María de Ballarán y se pone por San Juan de la Peña.

El fenómeno se observa en esta aldea a través de un Ventanuco hecho para ver de dentro hacia afuera, nos explica Antonio, situado en el flanco occidental y a una baja altura. Se ha despejado el rastrojo crecido alrededor para poder observar la línea. Y las dos piedras laterales del ventanuco o aspillera no están alineadas, puesto que cada una corresponde a una orientación solar: o equinoccio , o solsticio.Todo fenómeno se puede observar allí con exactitud. Lamentablemente, la pequeña aspillera, por donde se colaban los rayos solares, ha quedado condenada en la actualidad por la pared del altar. Se encuentra clausurada e inutilizada.

El entorno de la ermita, e incluso la misma ermita, es un lugar mágico que emana energía positiva por doquier. Es además, un antiguo paso del Camino de Santiago que venía por el Alto Gállego y que tenía su entrada en la Península por el Portalet.

Experiencia TRANS.

La dimensión Espacio-Tiempo

Desde el muro oeste, Antonio nos llevó al matrimonio al muro sur. Tienen disponibles dos bancos de madera y allí nos dejó meditando mientras acompañaba a mi amigo – resguardado a la sombra del muro norte – al interior de la ermita. A su retiro individual. Le dió indicaciones de donde situarse, entre el altar y la mesa de culto y le dejó solo.

En el banco, en mi meditación, sólo veía por tercer ojo color índigo que lo invadía todo y color magenta. Y silencio.

Cuando mi pareja y yo contrastamos la experiencia, convinimos que en la ubicación de ese muro…¡NO SE OÍA NADA! Ni la carretera general que discurre cerca. Tras salir mi amigo, entró mi pareja. Y en último lugar, yo.

La puerta es de madera muy antigua y su llave poderosa de antiguo hierro me “latía” al salir. Con mucho respeto tomé la foto que os muestro. Luego he sabido que el cruce del umbral es el lugar más alterado, según la medida con biómetro rozando los 32.000 nanoteslas (nT). Una brutal diferencia de 5.000 nT en tan sólo 10 metros.

El espacio sagrado de Orante, de orígen céltico, rehabilitado por el Temple, anuncia por su propio nombre el acto de orar y este lugar enclavado en un vórtice energético te invita a transmigrar, a buscarte a tí mismo, a hablar con la divinidad que eres desde el corazón.

Y llegó el momento.

Antonio desde la jamba de la puerta me dió las indicaciones oportunas, pero luego…empezó a decir frases. Frases que él canaliza consciente o inconscientemente. No sé en qué idiomas. Pero entendía. Esas frases me hablaban de AMOR. Así lo puedo resumir. Del resto no me acuerdo…Y me quedé sola. Pedí permiso al lugar y saqué mi péndulo de piedra luna. LLevaba colgado mi fósil Orthoceras.

Pero algo no funcionaba, no conectaba. Y entonces dejé el péndulo sobre la mesa de oficiar, me descalcé y me dí la vuelta mirando hacia San Benito, pero realmente hacia el muro occidental, hacia la aspillera oculta. Y conecté. Sentí la energía tan fuerte que me “desenchufé” muy pronto. Me fui al otro lado. Perdí la noción del tiempo.

Antonio dice que hay todo tipo de reacciones. Personas que están cinco minutos y personas que están tres horas. Personas que lloran, o se desmayan,..El caso más intenso que recuerda fue el de un neurocirujano experto en cánceres y daños cerebrales. Le costó recuperarle.

Pone las manos. Es innato. No le enseñó nadie, Le pregunto que dónde las pone, si en corona, local…no me entiende. y encoge los hombros y me dice que depende, que no sabe, que según el caso. Y depende si van a conducir o no.

Después lo entendí. Cuando más tarde estábamos comiendo en Jaca los cuatro, yo estaba extraña después del chute-subidón. Recargas pilas y tus células tienen que asimilarlo…

Hubo una pregunta de Antonio cuando entré en la Ermita que debe ser la que él hace a todo el mundo: “¿ Qué te parece ?” Yo no supe qué responderle, la estancia de tonos azul-blanco-gris como el cielo parecía estar suspendida, como flotando. Y era mucho más grande por dentro que por fuera. Puede que la hubieran excavado, pero...¡ también era más ancha !

Para mi sorpresa esa sensación la tuvimos los tres. En experiencia individual, vivenciada sin ningún referente anterior. Ahí capto la autenticidad del lugar. Después supe que Antonio les dió indicaciones, pero a mi amigo no le dijo frases y a mi pareja le dijo que le iba a decir unas frases, que finalmente no pronunció ( quien sabe si fue telepáticamente ) y dejó de oirle…

Yo ni siquiera ví las estampitas y las medallas que se ofrecen en la ermita con un donativo…No sé el tiempo que estuve dentro.

En la vista frontal, justo encima de la cubierta del atrio, donde hay un curioso óculo pentagonal, me esperaba Antonio Javierre. Me recibió a la salida y entendimos que era un Sanador que vive en un vórtice de curación. En un último intento, mi pareja bajó a por mi amiga para que ella experimentara, y esperamos…hasta que Antonio me dijo: ” No va a venir. Lo veo desde aquí.”

Y así fue. Comenzamos el descenso y de manera autómata comencé a recoger pequeñas piedras, para mí, verdaderos tesoros. ” Antonio, …..¿ tengo tu permiso ? Siento que las debo coger, no son para mí…son como monedas. Pero entiendo que si todo el mundo que viene hace lo mismo…” No sólo lo permitió, sino que me ayudó a llevar la mía, la número 30 y la grupal, la número 31. Me las entregó cuando llegamos al coche y los tres se reían de mí. Me he ganado a pulso el sobrenombre de recogepiedras.

Y entonces se agachó, he hizo una imposición de manos en el tobillo de mi amiga. ” En un par de días, ya me dirás.” Le ofrecimos algo de dinero por el tiempo que nos había dedicado, pero él no lo quiso. Lo hace altruístamente, algunos días de las 11 de la mañana a las 11 de la noche. Y con una sonrisa y unos abrazos nos despedimos.

Me quedo con el abrazo fundido que nos dimos antes de la bajada, cuando nos quedamos solos. Sus ojos eran como parte de los míos,..Mi amiga soñó unos días después con él y mi pareja le recordaba días después en la sobremesa.

Antonio Javierre nació en Orante y él junto con su familia cuidan de la Ermita.

No importa si eres creyente o no, el lugar no deja indiferente a nadie. Te refleja, es un espejo de lo que tú llevas. Te lo devuelve amplificado.

Antonio ha recibido ya a  unas 2.800 personas en este lugar AXIS MUNDI, ejes del mundo.

Quizá no debiera Desvelar el encanto del lugar … pero es tan remoto y tan escondido que prefiero darlo a conocer al menos a través de mí.

Tengo la sospecha de que es un PORTAL estelar. Una grieta de la estructura de la realidad que nos conecta con otra.

Ya no soy la única. El 3 de diciembre de 2017 presentaban en el popular programa CUARTO MILENIO este mágico lugar.

MEDICIONES RADIESTÉSICAS

El 5 de junio de 2018 descubro un vídeo del maestro radiestesista Epifanio Alcañiz, donde habla de esta misteriosa ermita. Sus resultados son los siguientes:

Orante tiene un vórtice menor de 13.500 UB en dextrógiro, el primero que detecta donde en vez de tener acción sobre el campo físico, actúa sobre el campo emocional principalmente, elevando las emociones bloqueadas tanto de esta vida como de otras anteriores.

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( Volver a Mi libro ” EXPERIENCIAS TRANS “)

( Volver a Mi libro ”  TRANS-MIDIENDO a la MADRE GAIA: el viaje a sus entrañas. “)

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